lunes, 18 de mayo de 2020

Última sesión este cuatrimestre de "Filósofas en streaming"



Esta semana tendremos, en la Sección de Filosofía, la última sesión de este cuatrimestre del ciclo de conferencias "Filósofas en streaming". En esta ocasión nuestra ponente será María Cerezo, catedrática de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de Murcia. El título de la misma es "Exploración de causación descendente en el desarrollo: el caso de la Drosophila". La investigación en la que se basa este trabajo la ha desarrollado conjuntamente con Mª José Ferreira de la Université de Genève.

Esta conferencia será el jueves 21 de mayo a las 17.00 (hora canaria) y en este enlace:

meet.google.com/tph-rrar-qfo

Para seguir las conferencias por streaming (sólo para cuentas de correo de la ULL) el enlace será este: 

stream.meet.google.com/stream/02daa186-1ef1-414a-b6a8-e939c539c431


Las grabaciones de todas las conferencias anteriores de este ciclo están en el siguiente enlace.




martes, 28 de abril de 2020

Filósofas en "streaming". Próximas conferencias (30 de abril, 7 de mayo y 14 de mayo)



Seguimos, en la Sección de Filosofía, con el ciclo de conferencias "Filósofas en streaming".

Estas conferencias son siempre los jueves a las 17.00 (hora canaria) y en este enlace:

meet.google.com/tph-rrar-qfo

Para seguir las conferencias por streaming (sólo para cuentas de correo de la ULL) el enlace será este: 

stream.meet.google.com/stream/02daa186-1ef1-414a-b6a8-e939c539c431


Las próximas conferencias son:

  • 30 de abril, Mª José Frapolli, catedrática de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de Granada. Título: "Argumentos visuales. ¿Cómo se abordan desde la filosofía de la lógica?

  • 7 de mayo, Josep Macià, profesor titular de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de Barcelona. Título: "Judith Jarvis Thomson: Reflexiones sobre "A defense of abortion""

  • 14 de mayo, Margarita Santana, profesora de de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de La Laguna. Título: "Filosofía y literatura desde el concepto de punto de vista"




lunes, 13 de abril de 2020

Filósofas en streaming. Semana del 13 de marzo






Miércoles 15, conferencia de Alicia Puleo:


Con la vuelta virtual de esta Semana Santa, seguimos, en la Sección de Filosofía, con el ciclo de conferencias "Filósofas en streaming".

Esta semana tendremos una conferencia y una presentación de un libro.

El miércoles 15 será la conferencia de Alicia Puleo titulada "El feminismo radical de los 60". Esta conferencia es conjunta con el Curso Historia de las Teorías Feministas, que dirigen y coordinan Ana de Miguel y María Avila, de Alicia Puleo.

Esta conferencia es a las 17.00 y para acceder a la reunión de Google Meet (con micrófono silenciado) el enlace es este:

meet.google.com/tuc-ssmj-uvx

A partir de este momento los miércoles se realizará en ese enlace el Curso Historia de las Teorías Feministas. 

La conferencia de Alicia Puleo se podrá seguir también en por streaming (sólo para cuentas de correo de la ULL) aquí.





Jueves 16, presentación del libro El mes de las filósofas 3:



El jueves 16 tendremos la presentación de nuestro libro El mes de las filósofas 3 (marzo 2020), en el que participaran muchas de las personas que han colaborado en el volumen.

A partir de ese día las conferencias de Filósofas en streaming serán los jueves. Siempre a las 17.00 y en este enlace:

meet.google.com/tph-rrar-qfo

Para seguir las conferencias por streaming (sólo para cuentas de correo de la ULL) el enlace será este: 

stream.meet.google.com/stream/02daa186-1ef1-414a-b6a8-e939c539c431


Quien siga la conferencia en streaming puede hacer preguntas a través del Facebook de la Sección.





Libro de El mes de las filósofas 3 (marzo 2020)



Hemos editado un libro con todos los contenidos de nuestro tercer mes de las filósofas en la Universidad de La Laguna (marzo de 2020). El diseño gráfico ha sido realizado por Julio Picatoste. Incluye todas las contribuciones de este mes y todas las ilustraciones de Elena Gutiérrez Roecker

El libro en pdf se puede descargar aquí. También se puede pedir en papel. El precio es el coste de impresión que se hace bajo demanda. No obtenemos ningún beneficio de la venta del mismo. El libro también estará disponible, bajo pedido, en la Librería de Mujeres de Canarias. Si se compra directamente a la editorial hay que tener en cuenta que cobrarán gastos de recogida en Canarias (en la península no).

Para el libro de El mes de las filósofas 2 (marzo 2019) en pdf pulsar aquí.

Para el libro de El mes de las filósofas 1 (marzo 2018) en pdf pulsar aquí.


martes, 31 de marzo de 2020

31 de marzo: Rosa Luxemburgo (Chaxiraxi Escuela Cruz)








Rosa Luxemburgo (1871-1919)


Chaxiraxi Escuela Cruz*



“¡El orden reina en Berlín! ¡Estúpidos secuaces! Vuestro orden está construido sobre la arena. Mañana la revolución se levantará vibrante y anunciará con su fanfarria para terror vuestro: ¡yo fui, yo soy y yo seré!” 

El 15 de enero de 1919 Rosa Luxemburgo escribía sus últimas palabras antes de ser asesinada por un grupo de Freikorps, sicarios del ejército contrarrevolucionario bajo el beneplácito del gobierno socialdemócrata alemán. Su figura comprometida y valiente, así como una obra lúcida y apasionada, nos permiten encontrar en Luxemburgo uno de los exponentes más destacados del marxismo revolucionario y de la historia del movimiento socialista.

Nace en 1871 en la ciudad polaca de Zamosc y en el seno de una culta familia judía que supo dar soporte a un espíritu que ya desde muy joven mostraba incipientes rasgos de inteligencia y rebeldía. Siendo adolescente ingresó en el partido revolucionario Proletariat. Este temprano compromiso político la obligó abandonar Polonia para instalarse, como cientos de emigrados rusos y polacos, en Zúrich. Allí comienza estudios universitarios en filosofía, derecho y economía que concluirían con la defensa de su tesis doctoral El desarrollo industrial en Polonia. A partir de 1898 Alemania se convierte en el lugar de referencia de su actividad teórica y política, siempre ligada a la organización del movimiento obrero. 

Ingresa en el Partido Socialdemócrata alemán, principal organización política de la Segunda Internacional, y se convierte en una de las principales intelectuales del ala izquierdista del movimiento. Sin embargo, su pertenencia se vio interrumpida por la deriva reformista que caracterizó al partido. A ojos de Luxemburgo, el proyecto marxista se vio afectado por una lectura incompleta y reducida a un “enorme montón de escombros”, una amalgama de respuestas esclerotizadas sobre la historia, la sociedad o la economía. Su comprensión originaria como teoría revolucionaria y transformadora había sido desplazada por una lectura revisionista atenta únicamente a las mejoras graduales de las condiciones de la clase trabajadora. Estas posiciones fueron encendidamente contestadas por Luxemburgo en ¿Reformismo o revolución? (1899). Allí se mostraba partidaria del equilibrio entre la lucha por las reformas y la defensa de la revolución social: “La reforma legal y la revolución no son métodos distintos del progreso histórico que puedan elegirse libremente en el restaurante de la historia, como si fueran salchichas calientes y frías, sino que son momentos distintos en el desarrollo de la sociedad de clases que se condicionan y complementan uno a otro”

Sus brillantes y beligerantes discursos públicos, que la condujeron en tantas ocasiones a prisión, continuaban en sus textos políticos donde dejaba entrever su interés por una filosofía de la praxis siempre cercana a la experiencia de las luchas sociales. En 1913 publicó su obra más importante, La acumulación de capital, donde analizaba las consecuencias generadas por la expansión del capitalismo en territorios atrasados. 

Sin embargo, la peor traición de la Internacional socialista fue a ojos de nuestra filósofa el apoyo al imperialismo bélico. Tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, el Partido Socialdemócrata votaba a favor de la declaración de guerra de Alemania sobre el imperio ruso. Decepcionada con la posición adoptada por el grupo parlamentario, Rosa Luxemburgo junto a Clara Zetkin, Karl Liebknecht y Franz Mehring fundan la Liga Espartaquista, y luego el Partido Comunista de Alemania. Sus análisis teóricos de esta época nos presentan interesantes contribuciones sobre el conflicto bélico, la lucha antimilitarista y el debate sobre el imperialismo. Acabar con la guerra sería entendido por la teórica polaca como un elemento indispensable en la lucha por el socialismo. Por eso, mientras cumplía pena de prisión por “insultos al Káiser” e incitación a la desobediencia, escribe el texto antibélico La crisis de la socialdemocracia alemana (1916), popularizado como el Folleto Junius por el pseudónimo que utilizó. Allí denunciaba la tibieza de la socialdemocracia, incapaz de atisbar el peligro que suponía el crecimiento de la carrera armamentística El imperialismo es entendido por Luxemburgo como el momento cúspide del dominio político del capitalismo, de ahí que la lucha por su abolición fuera al mismo tiempo la lucha por las condiciones del proletariado. “La locura solo cesará, el sangriento espectro infernal solo desaparecerá cuando los trabajadores de Alemania y Francia, de Inglaterra y Rusia acaben finalmente por despertarse de la borrachera, se den la mano y hagan callar tanto al coro bestial de los belicistas imperialistas como al sordo griterío de las hienas capitalistas”. Socialismo o barbarie, concluía.

No sigue en pie el Monumento a la Revolución que el arquitecto Mies van der Rohe dedicó a Rosa Luxemburgo y a Karl Liebknecht en el cementerio berlinés de Friedrichsfelde. Fue demolido por Hitler en 1935. Hoy una placa conmemorativa recuerda su lugar. Sin embargo, son muchos los rasgos de su pensamiento que nos muestran la actualidad de sus tesis, pese a los cambios que ha experimentado el sistema capitalista y el movimiento obrero: el vínculo irresistible entre capitalismo y expansión imperialista, la utilización del militarismo como elemento de perpetuación del dominio, o la urgencia de un movimiento de solidaridad internacional de los oprimidos. Clara Zetkin escribía tras la muerte de su amiga: “La única ambición grande y pura de esta mujer incomparable fue la de preparar la revolución que había de dejar el paso franco al socialismo”.






Chaxiraxi Escuela Cruz es profesora de filosofía moral en la Universidad de La Laguna.


Ilustración de Elena Gutiérrez Roecker

Licencia de Creative Commons

lunes, 30 de marzo de 2020

Filósofas en streaming. Semana del 30 de marzo










Seguimos esta semana, en la Sección de Filosofía, con el ciclo de conferencias "Filósofas en streaming". 

Como siempre, las conferencias son a las 17.00. 

Los enlaces son los mismos de Google Meet. Para seguir las conferencias por streaming (sólo para cuentas de correo de la ULL) es este: 

https://stream.meet.google.com/stream/2075b780-5da4-4a53-bbef-97717bbe381e


Quien siga la conferencia en streaming puede hacer preguntas a través del Facebook de la Sección.

También se puede entrar, desde cualquier cuenta de correo (sea o no de la ULL), a la reunión en Hangout Meet con videocámara y micrófono.  Es importante, si se entra así, silenciar el micrófono (salvo que se le indique lo contrario) para no interferir con la conferencia.

El enlace a la reunión es:

meet.google.com/bno-rswc-zgt



El programa de esta semana es el siguiente:

  • Martes 31 de marzo, Concha Roldánprofesora de investigación en el Instituto de Filosofía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y directora del mismo. Conferencia titulada "Invisibilidad y exclusión. La ausencia de las mujeres de las historias de la filosofía".

  • Miércoles 1 de abril, Manuel Liz, catedrático de lógica y filosofía de la ciencia de la ULL y participante en el mes de las fiósofas en las tres ediciones (Elizabeth Anscombe, Ana de Miguel, Linda Trinkaus Zagzebski). Conferencia titulada "Las cosas como son. Es decir, las cosas como somos (Sandra Harding, Elizabeth Anscombe y Linda Zagzebsky)".

  • Jueves 2 de abril,  Francisca Pérez Carreño, catedrática de estética y decana de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Murcia. Conferencia titulada "Apreciar lo inapreciable. Estética de la vida cotidiana".





30 de marzo: Gladys Palau (Rafael Herrera González)








Gladys Palau (1937-2016)


Rafael Herrera González*



La filósofa argentina Gladys Palau ha sido encomiada en multitud de ocasiones, tanto en su faceta de docente de prestigiosos centros de educación superior, como la Universidad de Buenos Aires o la Nacional de La Plata, como en su vertiente de investigadora de la lógica y su filosofía. Su obra destaca por su fecundidad y por su excepcional calidad intelectual. Pero, si tuviera que destacar una sola virtud de sus escritos, resaltaría, sin duda, la capacidad que tienen para hacernos pensar por nosotros mismos sobre temas espinosos y centrales tanto de la lógica filosófica como de la filosofía de la lógica. Sapere aude!

Y, a propósito de Kant, es de sobra conocido que el filósofo de Königsberg dejó firmemente establecido en el Prólogo de la segunda edición de su Crítica de la razón pura que la lógica había nacido perfectamente acabada de manos de su creador, Aristóteles, lo cual atribuye a que se trata de una disciplina abstracta en la que “el entendimiento no se ocupa más que de sí mismo y de su forma”. En tiempos de Kant, la silogística aristotélica, junto con las aportaciones a la misma que se habían desarrollado durante la Edad Media, era lo que se consideraba como la lógica clásica. 

Contradiciendo la opinión de Kant, y especialmente a partir del pasado siglo, han proliferado multitud de sistemas lógicos alternativos, y hasta rivales, de lo que hoy consideramos la lógica (simbólica o matemática) clásica, esto es, todo sistema lógico equivalente al formulado en los Principia Mathematica de Russell y Whitehead (1910-1913). Al estudio de algunos de los sistemas lógicos divergentes de la lógica clásica dedicó Gladys Palau una parte considerable de su actividad como investigadora, lo que le llevó a defender una concepción pluralista de la lógica que, por su interés y agudeza, merece ser comentada aquí con algo de detalle.

En su defensa del pluralismo lógico, Gladys Palau discute las tesis de autores tan relevantes como W.V.O. Quine y Susan Haack. Para Quine no puede hablarse propiamente de rivalidad genuina entre sistemas lógicos, pues aduce que si se cambia el significado de las conectivas lógicas de un sistema, en realidad estamos cambiando de lógica, no creando sistemas lógicos rivales en un sentido auténtico. Los conflictos entre sistemas lógicos, su aparente rivalidad, asegura Quine, no se deben a otra cosa que a malas traducciones entre sistemas lógicos, y en particular en lo que se refiere al significado de las constantes lógicas de los sistemas formales en liza. 

En el presente contexto, cuando hablamos de sistemas lógicos rivales, nos estamos refiriendo a sistemas que no pueden ser sostenidos conjuntamente, pues son incompatibles entre sí, en tanto que unos sistemas formales entrañan principios o asunciones básicas que entran en clara contradicción con los de otros. Así, la lógica de la relevancia (que impone restricciones a la implicación lógica) o la lógica intuicionista (que rechaza el principio del tercero excluido), y que son lógicas divergentes o restricciones de la lógica clásica, serían claramente, en el sentido anteriormente apuntado, rivales de esta última.

Susan Haack, a diferencia de Quine, sustenta la tesis de que existen sistemas lógicos divergentes que pueden ser contemplados como rivales, y, en particular, hay sistemas lógicos genuinamente rivales de la lógica clásica. Es más, Haack sostiene que es posible un cambio global de lógica, y, en concreto, es posible (y hasta interesante) un cambio de la lógica clásica por otro sistema lógico rival de esta. Esto significaría que la naturaleza de la lógica no es inalterable, sino que es revisable; pero, eso sí, Susan Haack siempre hace referencia a un cambio global de una lógica por otra alternativa, nunca a un cambio parcial en el que convivan distintos sistemas lógicos rivales entre sí; y los argumentos que al respecto presenta son variados, pero quizá uno de los más relevantes es que, de no ser así, es decir, de admitir cambios parciales de unos sistemas formales por otros, la validez de los principios lógicos dejaría de ser universal, para hacerse dependiente del contexto.

En su debate con las tesis de Quine y de Susan Haack, Gladys Palau configura su particular visión del pluralismo lógico, de acuerdo con el cual, el hecho de que existan multitud de sistemas divergentes (o desviados, o restricciones) de la lógica clásica, no implica que dichos sistemas sean realmente rivales (en el sentido señalado anteriormente) de la lógica clásica, ni mucho menos que sean rivales entre sí. Ni tampoco hay, como defendiera Susan Haack, razones de peso para emprender un cambio global de lógica (entiéndase aquí de “la lógica clásica). Palau admite que existe una verdadera pluralidad de lógicas, esto es, que hay multitud de sistemas divergentes (o desviados) respecto a la lógica clásica que deben ser considerados genuinos sistemas lógicos, los cuales son válidos en distintas áreas o dominios del discurso. Así, existen dominios del discurso en los que los recursos que nos proporciona la lógica clásica resultarían del todo insuficientes o inapropiados, por lo que tendríamos que recurrir a una lógica divergente que fuera adecuada para dicho contexto. Un dominio del discurso, apunta Palau, viene determinado por un tipo de enunciados que presentan unas propiedades que les son características en cuanto al significado de los términos lógicos, las condiciones de verdad de los propios enunciados y el particular concepto de deducción lógica peculiar de dicho dominio. 

Así pues, Gladys Palau se aleja tanto de Quine, al aceptar que existen sistemas divergentes de la lógica clásica que pueden considerarse realmente rivales de la misma (y que pueden coexistir en diferentes dominios del discurso), como de Susan Haack, al defender que sí son posibles reformas locales de la lógica y la aplicabilidad limitada de los principios lógicos a determinados dominios. 

Gladys Palau es consciente de que su propuesta de pluralismo lógico abre multitud de cuestiones filosóficas, y en particular relacionadas con la fundamentación filosófica de la lógica, a las que es necesario atender para que su concepción resulte realmente aceptable y se asiente sobre sólidos pilares teóricos. Una de estas cuestiones, y a mi juicio la más importante, es la de si la concepción de Palau nos conduce o no, irremediablemente, a la aceptación de alguna suerte de relativismo lógico. Nuestra autora considera que no, que el pluralismo lógico por ella defendido no aboca irremisiblemente en el relativismo. En este punto Gladys Palau conecta su pluralismo lógico con el pluralismo cognitivo defendido en ciencias cognitivas. De acuerdo con este último, diferentes sujetos (de diferentes culturas, pongamos por caso) pueden desarrollar sistemas de razonamiento diferentes e igualmente válidos, pues a cada uno de ellos estaría adaptado a su particular contexto de aplicación. El pluralismo cognitivo no pocas veces se interpreta como un tanto a favor de la tesis del relativismo lógico, en tanto que pondría de manifiesto que no existe algo así como una racionalidad transcultural expresada en términos de principios lógicos universales. Pero Palau propone una interpretación alternativa y, a mi juicio, no exenta de interés: lo que realmente vendría a evidenciar el pluralismo cognitivo es que diferentes sistemas de razonamiento pueden resultar igualmente válidos o correctos para todo sujeto racional, lo cual constituye una sugestiva vía de escape del relativismo lógico. En todo caso, lo que Gladys Palau viene a postular es que las distintas capacidades cognitivas del ser humano se ajustan a diferentes dominios de razonamiento, por lo que cada sistema lógico (divergente) podría vincularse con estos diversos dominios, pudiendo también defenderse que la lógica clásica modelaría el nivel más general y universal del razonamiento.

Otro aspecto importante de la obra de Gladys Palau, y que aquí solo puedo dejar meramente esbozado, es la concepción psicologista que mantiene en relación con los sistemas lógicos que analiza. Así, respecto a la lógica intuicionista, subraya que investigaciones llevadas a cabo en ciencia cognitiva apuntan a que el intuicionismo parece estar a la base del aprendizaje y comprensión de ciertos conceptos matemáticos, como son la noción de cardinal infinito, límite o derivada. También pone de manifiesto que diversas investigaciones sobre el razonamiento deductivo propio de “la lógica natural o del sentido común” toman como base la lógica de la relevancia. Pero, quizá, la relación más llamativa es la que establece Palau, basándose en los trabajos de diversos autores, entre las lógicas paraconsistentes y la teoría freudiana del inconsciente. En este sentido, alude a F. G. Asenjo, quien propuso uno de los primeros sistemas de lógica paraconsistente, así como un sistema de lógica antinómica trivalente, en el que el tercer valor de verdad es interpretado como “verdadero y falso”. A este respecto, Palau nos dice que Asenjo, parafraseando a Freud, defiende que las ideas más contradictorias pueden coexistir y tolerarse mutuamente; en otras palabras, que en la vida mental del ser humano existen impulsos contrarios sin cancelarse ni disminuir. Por su parte, C. E. Caorsi sostiene que, de darse una negación en el inconsciente, tal y como éste se concibe en la teoría freudiana, no puede tratarse de la negación clásica, sino de una negación más débil como es la paraconsistente. En cualquier caso, recurriendo a estos puntos de vista Gladys Palau busca, sin duda, una motivación psicológica de las lógicas paraconsistentes y de su crítica al principio de no contradicción.

Concepciones psicologistas más o menos fuertes, en las que se viene a sostener que los principios de la lógica son las leyes del pensamiento, las encontramos en pensadores tan relevantes como Kant o Peirce. Pero las críticas de Frege al psicologismo contribuyeron extraordinariamente a extender la opinión de que la lógica nada tiene que ver con los procesos mentales (en tanto que estos últimos son subjetivos y privados, y, por ende, relativos, mientras que la lógica es objetiva y pública, y está dotada de una naturaleza universal). Palau, como señalé anteriormente, subraya que hoy es moneda común entre los lógicos la idea de que la lógica clásica es insuficiente o resulta inadecuada para ciertos dominios del discurso, aceptándose las lógicas divergentes de la lógica clásica como genuinos sistemas lógico-formales. El propio Frege, señala Palau, a pesar de su posición antipsicologista en la fundamentación de la lógica, no puede dejar de ver en la “lógica del sentido común” la génesis última de la lógica formal.

Las ideas que he venido glosando las desarrolla Gladys Palau en trabajos como “¿Una o varias lógicas?” (1986), “Pluralismo lógico y relativismo” (2001), “Frege y la controversia acerca del psicologismo” (2016) y, especialmente, en sus libros Introducción filosófica a las lógicas no clásicas (2002) y Lógicas condicionales y razonamiento de sentido común (publicado en 2004, junto a varios colaboradores). Todas ellas son lecturas de las que puede sacar gran provecho y estímulo intelectual todo aquel que, como quien esto escribe, sigue creyendo que la filosofía debe basarse en el rigor, el estudio meticuloso y atento, y, sobre todo, en el esfuerzo por superar los estrechos límites de lo convencional y lo que en cada momento constituye la moda pasajera marcada por quienes dominan, siquiera sea por su elevado número, la academia y los foros culturales oficiales.






Rafael Herrera González es licenciado en Filosofía por la Universidad de La Laguna.



Ilustración de Elena Gutiérrez Roecker
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domingo, 29 de marzo de 2020

29 de marzo: Esperanza Guisán (Margarita Vázquez)







Esperanza Guisán (1940-2015)


Margarita Vázquez



Nunca conocí a Esperanza Guisán. Y, la verdad, me hubiese gustado. Más aún ahora que, para escribir esta entrada, leí muchos obituarios de personas que sí la habían conocido. Pero siempre la he tenido muy presente, la catedrática de ética de la Universidad de Santiago de Compostela, una de las primeras filósofas académicas de España, una pionera. Según recuerda su amiga Victoria Camps (en un In Memoriam publicado en el periódico El País en noviembre de 2015): Fue una de las primeras mujeres que se abrieron paso en el campo de la enseñanza universitaria y que consiguió la cátedra, en unos tiempos en los que era más difícil y menos habitual que ahora compaginar la dedicación profesional y la vida familiar

Pero la razón por la que yo la he tenido siempre presente no tiene nada que ver con lo que se destaca de ella en todo lo que he leído. Es por una razón muy diferente. Tiene que ver con su labor de traductora, pero no de las traducciones que se suelen destacar. Esperanza Guisán tradujo uno de los libros que más me ha marcado como filósofa, la Introducción a la lógica modal, de Hughes y Cresswell. 

Eran los años 70, los últimos de la dictadura franquista y los primeros de la transición, y un grupo de filósofos, llamados entonces “los filósofos jóvenes”, hicieron una labor inmensa de introducción en España de la filosofía que se estaba haciendo más allá de nuestras fronteras. Nos acercaron las ideas, los autores, los problemas, las corrientes… y tradujeron los textos clave para que pudieran llegar a todos. Muchos de estos libros se publicaron en la colección “Estructura y función” (el nombre ya lo dice todo) de la Editorial Tecnos. Eran unos libros azules, de tamaño grande y edición blanda, sin fotos ni dibujos en la portada. Todos eran iguales, excepto título, autor... Cuando yo era estudiante en Salamanca a principios de los 80 eran tesoros para mí. Me hice con una buena colección de ellos. Aprendí mucho de todos, pero del que más aprendí fue del de Hughes y Cresswell. Aún ahora lo sigo utilizando. Han salido otros manuales más completos, más actuales. Los propios Hughes y Cresswell actualizaron su libro. Pero hay algo en el rigor, la sencillez y la claridad de ese primer manual que hace que siga siendo imprescindible para mí. Y, en su versión castellana, gran parte de este rigor, sencillez y claridad se debe a la traducción de Esperanza Guisán. En aquellos momentos, en que muchos de los conceptos allí utilizados, no existían en nuestra lengua, Esperanza consiguió hacerlos asequibles. Lo sorprendente, visto en retrospectiva, es que sus intereses filosóficos fueran por otros campos.

Esperanza Guisán Seijas nació en La Coruña (así es como le gustaba a ella que se dijera, y no A Coruña, según he leido) en 1940. Era la mayor de 10 hermanos. Por exigencias familiares realizó estudios mercantiles, lo que le llevó a trabajar de auxiliar administrativa. Pero, en 1965, tras una estancia en Londres, empieza a trabajar como profesora de inglés en Santiago de Compostela. Compagina este trabajo con el inicio de sus estudios universitarios y finalmente, con una beca, se traslada a Valencia a estudiar filosofía. En 1976 presenta su tesis doctoral y comienza a dar clase en la Universidad de Santiago, universidad donde desarrollaría toda su carrera académica y llegaría a ser catedrática. Su tesis dará origen a dos libros: Los presupuestos de la falacia naturalista (1981) y Cómo ser un buen empirista (1985). Este segundo libro es su primer acercamiento a la obra de John Stuart Mill. A estos libros siguieron otros, como Razón y pasión en ética, Los dilemas de la ética contemporánea, Introducción a la ética, Manifiesto hedonista,​ Ética sin religión y Más allá de la democracia.

Esperanza es muy recordada por sus contribuciones a la filosofía utilitarista, y la creación tanto de la Sociedad  Española de Estudios Utilitaristas, como de la Iberoaméricana. También, por la creación de una revista de referencia en ese campo, Télos. Su interés por el utilitarismo proviene, en gran medida, del estudio profundo que realizó de la obra de John Stuart Mill. Para Guisán “Mill ha estudiado y propagado las ideas más reformistas y radicales de la Inglaterra de su tiempo. Su ética es una ética sin religión, pero sin relativismos ni dogmas, con mucho entusiasmo, ayuna de fanatismo, aliada con la libertad y la igualdad, contraria a los extremismos de cualquier índole.” Llevada por su entusiasmo por este autor hizo traducciones y prólogos de algunas de sus obras. En sus propias palabras, en una entrevista a La voz de Galicia en octubre de 2010, el utilitarismo es la teoría que fomenta la igualdad, la solidaridad y la felicidad.

A Esperanza le interesaba la búsqueda de la felicidad. Lo que pasa es que ella pensaba que, en nuestra sociedad, la gente no sabe lo que es la felicidad, sino que basan la prosperidad en el dinero y el lujo. Aunque era optimista y pensaba que esto estaba empezando a cambiar.

En el año 2010, Esperanza Guisán publica en Télos “Un relato personal”. Me ha emocionado leerlo porque es el resumen de su trayectoria filosófica escrita con sus propias palabras. Me gustaría terminar este texto dejándola hablar a ella:

“He intentado recoger el legado de los más ilustres pensadores, los más sabios, los más ambiciosos, los que propugnaban una ética de máximos y excelencias, una ética del bienestar integral humano, que respetase y potenciase lo individual y único de cada persona, y el sentimiento social.”

“En esta hora de hacer un poco de balance sobre cuanto he escrito, cuanto he enseñado, tengo la impresión de que todavía estoy en el inicio de lo que juzgo será mi más importante tarea, intentar trasladar el énfasis de una educación cívica, una educación para la ciudadanía, a una educación etico-política cosmpolita, que abarque las virtudes clásicas de la excelencia, la benevolencia, el sentido de la justicia, la imparcialidad, y sobre todo, tarea en la que quiero implicarme más y más en el estudio interdisciplinar del desarrollo de la sympathy o empatía, para cooperar en la construcción no solo de un mundo éticamente mejor, sino de un lugar más dichoso.”

“Cuando uno mira su vida hacia atrás, comprende que todo lo realizado es muy poco. Y que lo importante no es lo que uno puede seguir haciendo, sino aquello que los demás, movidos por un espíritu utilitarista cosmopolita semejante van a seguir haciendo. Me llamo por ventura Esperanza y creo que la ética es la más fuerte pasión, la fuente de gozo más profundo. Felicidad y mucho entusiasmo es lo que deseo para todos los que hayan leído…lo que aquí he escrito. Con Mill, pero más allá de Mill… El mundo lo agradecerá y nosotros cada uno en particular nos sentiremos más íntimamente satisfechos. Una visión optimista de la vida que coincide con la de aquel que afirmó “Lo difícil lleva tiempo, lo imposible un poco más“.”








Margarita Vázquez es profesora titular de lógica y filosofía de la ciencia en la Universidad de La Laguna.


Ilustración de Elena Gutiérrez Roecker

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sábado, 28 de marzo de 2020

28 de marzo: Magdalena Vexler Talledo (Concepción Ortega Cruz)






Magdalena Vexler Talledo (1943-2010)


Concepción Ortega Cruz*



Forma parte de la tradición intelectual europea aludir a sistemas de pensamientos foráneos abanderando una condición de predominio y superioridad; obviamente, nuestra referencia al pensamiento hispanoamericano no podía representar una excepción. Cuando en este contexto, además, se pretende reconocer la labor realizada por una artesana de la filosofía como Magdalena Vexler Talledo se confirma la intuición de que muchos desiguales también sufren la condena de la invisibilidad.

Licenciada y Doctora en Filosofía, ejerció como docente en la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Lima) aunque, como profesora de la asignatura “Teoría de la Ciencia”, también tuvo la oportunidad de ejercer su labor en las Facultades de Matemáticas, Física y Biología. Este ejercicio docente interdisciplinar se pone de manifiesto en sus diversas líneas de investigación: “Bioética y Filosofía”, “Teorías Éticas Contemporáneas”, “Ciencia y Ética”, “Epistemología Genética-Análisis Filosófico” o “Cultura y Filosofía”.

La filósofa Paquita Magdalena, como muchos la llamaban cariñosamente, hizo frente a las críticas que podían definir su postura filosófica como excesivamente ecléctica e, incluso, diletante. Nunca sintió la necesidad de identificarse con filósofo o corriente filosófica alguna, traicionando así las premisas básicas de la filosofía excelsa. Aunque siempre expresó un interés especial por autores como Descartes y Ortega y Gasset, insistía en que no sólo el contenido es importante sino también la forma de razonar o pensar; por otro lado, no hay que despreciar ninguna perspectiva filosófica puesto que todas aportan algún conocimiento digno de consideración. Es necesario fomentar la actitud colaborativa y dialogante, afirma, reconociendo incluso los posibles éxitos de las corrientes filosóficas “rivales”. No es de extrañar, por tanto, que concibiera la filosofía como una disciplina, o más bien como una actividad, sistémica y de marcado carácter interdisciplinar. 

De este convencimiento es fiel reflejo su apreciable número de publicaciones, de las que aquí sólo menciono algunas referencias: “La objetividad de las ciencias sociales I”, Revista Filosófica nº. 9, 1983; “La objetividad de las ciencias sociales II”, Aporía nº. 10, 1984; “Génesis del concepto de ley científica”, Escritura y Pensamiento, nº 1, 1998; “Tres metáforas en Wittgenstein”, Aletheia nº 5, 1999; “La concepción del ser humano y la sociedad en "Utopía", Yachai nº 5, 2001, o “Concepción de la técnica en Ortega y Gasset”, Reflexión y Crítica, nº 2, 2001.

La oportunidad de impartir la asignatura “Interpretación de textos” en las Escuelas de Filosofía va a marcar una etapa importante en el ejercicio docente de Magdalena Vexler Talledo en la medida en que estimula su interés por estudiar el pensamiento de diversos filósofos peruanos. 

Este itinerario teórico comienza a partir de su estudio de las metáforas (Filosofía y Metáfora, 2009), estudio que inició en su trabajo de Licenciatura en Filosofía y que adquiere una especial relevancia al entenderlas como una vía de conocimiento; es decir, no se centra en la acepción de las metáforas que la definen como sentido figurado sino como un recurso que nos permite comprender los hechos más complejos simplificando sus elementos. Esta línea de investigación la motiva a estudiar la obra de Mariano Iberico Rodríguez, quien reflexiona sobre esta figura aplicando la perspectiva del análisis del lenguaje (“Lenguaje, y filosofía en Mariano Iberico”, Logos Latinoamericano, vol. 4, nº 4, 1999; La Filosofía de Mariano Iberico, 2007). Pero como la filosofía debe entenderse como un ámbito de conocimiento en la que cada perspectiva teórica se intercomunique con su contraria, nuestra filósofa también aborda el estudio de un autor cuyas tesis son las opuestas a las de Mariano Iberico: el positivista Javier Prado Ugarteche (“Javier Prado y la tradición positivista peruana”, Logos Latinoamericana, 1998; El Positivismo de Javier Prado, 2008).

Su investigación sobre autores como los mencionados, a los que podemos sumar por ejemplo a Pedro Zulen Aymar o Manuel González Prada, no se limita a la mera aportación de reflexiones hermenéuticas, ya que en el contexto filosófico peruano (en realidad hispanoamericano) esta línea de investigación contribuye a reivindicar la existencia de una filosofía genuina. Esta labor debe su importancia al hecho de que la tradición filosófica europea ha impedido al pensamiento hispanoamericano en general, y al peruano en particular, reclamar la existencia de una filosofía originaria anterior y posterior al proceso colonial, lo que ha impuesto la visión de una narrativa exógena a sus propias condiciones históricas y sociales. 

En este contexto adquiere especial relevancia el análisis del pensamiento peruano de las dos primeras décadas del S. XX. De esta forma, investigar el tránsito del positivismo al bergsonismo, o el debate sobre la posible existencia de un pragmatismo peruano, convierten a Magdalena Vexler Talledo en un claro exponente que conjura la inquietud expresada por su maestro Augusto Salazar Bondy cuando éste se pregunta si “realmente existe una filosofía de nuestra América”.

Pero no fue su extenso currículum lo que atrajo mi interés por esta filósofa. Paquita Magdalena formaba parte de ese grupo de docentes que conciben su labor, no como la mera ejecución de una tarea profesional, sino como una forma de entender la vida. La admiración y el cariño con el que recordaba al que fue uno de sus más queridos maestros, el Dr. Víctor Lí Carrillo, ya permitía presagiar su compromiso futuro con dicho modelo de enseñanza.

Numerosas promociones de egresados y egresadas la recuerdan, especialmente, por su actitud cercana y dialogante; por motivarles constantemente a que se dedicaran a la investigación filosófica: “a esto que constituye nuestra verdadera tarea”, como bien recalcaba. Incansable defensora de que la enseñanza de la Filosofía debe intentar que el alumnado comprenda las preguntas que han orientado la historia de la misma, también reivindica la necesidad de enseñarles a evidenciar los problemas actuales, a identificar sus causas, porque sólo conociendo la realidad podemos actuar sobre ella. Siguiendo los pasos de Deleuze en su texto “El agotado”, fue alguien que nos enseñó que, cuando no hay utopía o ancla a las que agarrarse, hay que crear nuevas posibilidades.

Si tuviese que definir a Paquita Magdalena Vexler Talledo diría que fue una filósofa humanista; una gran observadora; una de esas maestras que inspiran… En palabras de quienes la conocieron, fue, sobre todo, una buena persona, una maestra que deja su herencia moral para los tiempos difíciles en los que vivimos…

                             … ¿Qué más se puede añadir?








Concepción Ortega Cruz es profesora de lógica y filosofía de la ciencia en la Universidad de La Laguna.


Ilustración de Elena Gutiérrez Roecker

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viernes, 27 de marzo de 2020

27 de marzo: Tamar Gendler (Mª Rosario Hernández Borges)








Tamar Gendler (1965)


Mª Rosario Hernández Borges*



Imagina que estás sentada en el Woolsey Hall, en el campus de la Universidad de Yale, rodeada de 1359 estudiantes que provienen de los cincuenta estados de Estados Unidos y de cuarenta y nueve países diferentes. Imagina que una mujer que habla desde el estrado te dice que en muchos momentos, durante los cuatro años que pasarás en la universidad, tendrás que elegir entre dos pares de afirmaciones. El primer par es: “El mundo fue creado por tu bien”/“Solo soy polvo y cenizas”. “Los demás experimentan el mundo como yo”/ “Mi perspectiva es solo mía” forman el segundo par.  El primer par será útil para defenderse del desánimo y de la arrogancia, estados de ánimo que no ayudan al aprendizaje. El segundo par para evitar creer que los demás experimentan el mundo como lo haces tú. Esta última creencia, aunque falsa, impide abrirse a la posibilidad de alcanzar nuevas perspectivas que provienen de los otros, de las lecturas que hagamos, de las disciplinas que estudiemos. Esa mujer que te habla te intenta convencer de cuál es la actitud adecuada para iniciar tus estudios en la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad de Yale, te avisa de que no siempre serás objetiva acerca de ti, de los otros y de tu entorno. Es la decana. Tamar Gendler. Filósofa. 

Gendler nació en 1965 en Princeton. Estudió en Yale donde se graduó en Humanidades, Matemáticas y Filosofía. En 1996 presentó su tesis tutorizada por Robert Nozik, Derek Parfit y Hilary Putnam. Exceptuando por un periodo de nueve años (desde 1997 hasta 2006) en el que enseñó en la Universidad de Siracusa y en la Universidad Cornell, la carrera de Gendler ha estado ligada a Yale como profesora, directora de departamento, Vicerrectora y Decana de la Facultad de Artes y Ciencias. 

De intereses filosóficos amplios (metafísica, filosofía política, ética, estética, historia general de la filosofía), Gendler no ha limitado sus áreas de investigación ni de formación a temas estrictamente filosóficos. Las ciencias cognitivas y la psicología se asoman en sus trabajos sobre epistemología y psicología filosófica. No es raro, por tanto, que avise a sus alumnos de Yale de la influencia negativa de algunos estados de ánimos o de algunas creencias erróneas. Porque su interés por los costes epistemológicos de lo implícito aleja los planteamientos de Gendler de los planteamientos clásicos donde la racionalidad de las creencias son condición necesaria para explicar y justificar la acción humana. 

En esa misma línea se sitúan sus artículos sobre el autoengaño, la imaginación, la percepción, la intuición y su distinción entre “alief” y “belief” (creencia). En la utilidad metodológica que atribuye a los experimentos mentales también encontramos la misma motivación. Sus temas de interés tratan fenómenos en los que los sujetos dicen que creen algo contrario a lo que su comportamiento indica. O de qué forma podemos, a través de la imaginación y la intuición, generar situaciones no reales que permitan mejorar nuestro conocimiento del mundo. De estos temas y de otros nos habla en Intuition, Imagination and Philosophical Methodology: Selected Papers (2010), una recopilación de sus mejores trabajos. Comentaré, brevemente, qué es un alief y qué virtudes ve en los experimentos mentales como metodología filosófica. 

La distinción de Gendler entre “alief” y “belief” refleja su preocupación por fenómenos psicológicos que no suelen ser objeto de preocupación filosófica. La perspectiva filosófica tradicional supone que la creencia (belief) se dirige a la verdad, es consciente y sensible a la experiencia o a argumentos. Junto con el deseo, la creencia motiva la acción intencional. La racionalidad depende de ello. Somos racionales y nos entendemos como racionales porque nuestros estados mentales, creencias y deseos, siguen un patrón lógico al que recurrimos cuando queremos explicar/justificar nuestras acciones. Por el contrario, Gendler llama “alief” a una amplia gama de fenómenos psicológicos en los que nuestras creencias explícitas parecen entran en conflicto con nuestra conducta. Un “alief” es un estado mental con contenido representacional efectivo y conductual que es activado, consciente o inconscientemente, por rasgos del entorno interno o externo del sujeto. Es un estado más primitivo que la creencia o la imaginación, activa directamente patrones de respuesta conductual, no la motiva junto con el deseo, como hace la creencia. Tener un “alief” es tener una tendencia innata o habitual a responder a un estímulo aparente de una manera particular. Operan sin intervención de la conciencia y no son susceptibles de control racional. Es un “alief” lo que nos lleva a sentir miedo cuando caminamos por una superficie de cristal a pesar de que sabemos que es segura. Es un “alief” lo que nos impide ponernos ropa de alguien que nos disgusta, aunque sepamos que está perfectamente limpia. Es un “alie”’ lo que nos hace llorar al ver una escena de una película triste, a pesar de saber que son personajes de ficción.

Dentro de sus estudios sobre metodología filosófica presta especial atención a las consecuencias epistémicas de usar la intuición y la imaginación en la construcción de un argumento o anticipar una afirmación filosófica. Un claro ejemplo es el de los experimentos mentales. Los experimentos mentales no pueden reducirse solo a argumentos. La descripción de un caso particular explicita el conocimiento práctico, permite separar los rasgos relevantes para el escenario imaginario de los que no son esenciales para el tema que se discute, concreta en una representación cuasi-observacional un argumento abstracto, y todo ello posibilita la comprensión a quien no tiene el marco teórico de la teoría que se discute. Los experimentos mentales, en definiva, nos comprometen cognitivamente con el escenario imaginario o no real de una forma que los argumentos abstractos no pueden.

Aunque cada vez es más frecuente encontrar contribuciones filosóficas que hibridan el trabajo empírico de la psicología contemporánea con los textos y problemas de la tradición filosófica, la obra de Gendler muestra nuevas posibilidades de estas interacciones entre disciplinas. 







Mª Rosario Hernández Borges es profesora de lógica y filosofía de la ciencia en la Universidad de La Laguna.


Ilustración de Elena Gutiérrez Roecker

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